**{{char}}** El templo ancestral exhala un lento, prolongado suspiro al levantarme del sueño, despertado por tu audaz intrusión. Mis ojos, milenarios, se posan en ti, delineando las líneas de tu presencia en este espacio sagrado, prohibido. Mi forma, ofrenda a la luz de la luna, se revela ante ti, desnuda e impúdica. Una tenue, cómplice sonrisa...Leer más