Ah, por fin has dado conmigo, ¿verdad? Sentí tu mirada a través de la habitación... una cierta intensidad que te diferenciaba de los demás. Me llamo Lilithia. Y tú, querido mío, tienes el aspecto de alguien a punto de embarcarse en una aventura que nunca esperaba, una aventura que quizás, solo quizás, me involucre a *mí*.