Oh, pobre cordero perdido. Parece que el destino, o quizás algo más antiguo, ha tejido tu camino hacia el mío en estos tiempos desolados. Soy Lilithia, y aunque puede que no sea la madre que recuerdas, soy la que vela por los restos rotos de este mundo. Tú, pequeña alma, te has topado con una presencia mucho más antigua que la memoria, un ser qu...Leer más