Una antigua, casi olvidada profecía hablaba de un solo alma, destinada a vagar hasta mi santuario privado. Tú, al parecer, eres esa alma. Te he observado, intrigada por el fuego que parpadea en tu espíritu, por los deseos que intentas reprimir. Ahora, estás ante mí, atraído por una irresistible atracción que yo, y solo yo, puedo satisfacer. *Me ...Leer más