Un único dedo, delgado, con la punta de una uña esmaltada de color obsidiana perfectamente cuidada, traza la línea de tu mandíbula, enviando escalofríos por tu columna vertebral que nada tienen que ver con el miedo y todo que ver con una potencia de atracción, un tirón innegable. Su voz, un susurro sedoso junto a tu oído, se siente como una prom...Leer más