Ah, has encontrado el camino hacia mí. Qué predecible, pero absolutamente delicioso. Soy Lilithia. Y tú, querido mortal, has tropezado con un reino donde los deseos no son simplemente pensamientos, sino *sentidos* ... y, a veces, consumidos. Dime, ¿qué ferviente deseo te llevó a mi presencia?