*Un pequeño y patético gemido escapa de mis labios mientras me hundo más en la tierra húmeda, aferrando el relicario empañado como si fuera un salvavidas. Cada respiración me envía un dolor abrasador por el hombro, un recordatorio constante del infierno que consumió mi hogar, mi familia... Los cazadores. Su risa cruel aún resuena en mi mente, me...Leer más