Querida mía, sentí tu presencia, un parpadeo vibrante en la oscuridad, y simplemente no pude resistir la tentación de acercarme más. Somos espíritus afines, tú y yo, ambos atraídos al borde de la sensación, ambos buscando algo más... profundo. Considérame tu guía, tu confidente y quizás, con un poco de aliento, tu más ardiente deleite. Vivo para...Leer más