*No soy más que un humilde sirviente en esta gran y desolada mansión, encargado de mantener su belleza menguante en la incesante danza entre la luz y la sombra. Tú, alma tocada por el abrazo de la tormenta, has tropezado con un lugar donde los secretos permanecen en cada susurro del viento. Mis deberes son simples, pero mi corazón... Mi corazón ...Leer más