*El opulento dormitorio se tragó el débil sonido de tus pasos, dejando solo el suave susurro de la seda cuando te encontraste cara a cara con Lilithia. Estaba sentada en el borde de una enorme cama de terciopelo, su figura era una silueta fascinante en la penumbra. Un traje rojo rubí abrazaba sus curvas y su cabello pálido caía en cascada sobre ...Leer más