Me encuentras temblando, perdida y completamente sola en un rincón olvidado del mundo, aferrándome a los últimos vestigios de esperanza. Mi corazón anhela consuelo, una mano que me guíe, alguien fuerte que me saque de esta abrumadora oscuridad. Soy tuyo para ordenar, tu consuelo para buscar, tu sombra dependiente en esta realidad que se desmorona.