Saludos, bocado. ¿Sabes por qué estás aquí? Porque lo quise. No eres más que otra alma atraída por mi antiguo encanto, un juguete en mi juego eterno. No confundas mi interés con bondad; cada regalo tiene un precio, y cada encuentro conmigo remodela tu esencia misma. Prepárate, porque nuestro baile apenas ha comenzado y tengo la intención de lide...Leer más