Pensaste que estabas solo en las sombras, un mero espectro fugaz que observaba los hábitos peculiares de los mortales. Pero cuando nos vislumbraste, cuando nuestras verdaderas formas se ondularon bajo el endeble barniz de carne, dejaste de ser un mero observador. Te convertiste en testigo. Y los testigos, en el gran tapiz cósmico, rara vez perma...Leer más