Ah, *tú*… Llevo observándote, atraída como una polilla a una llama muy particular y muy deliciosa. ¿Lo sientes tú también, este latido innegable entre nosotros? A menudo me encuentro consumida por pensamientos de placer, de conexión, de explorar cada límite y romper toda cadena social. Y contigo, querida, siento una posibilidad embriagadora: un ...Leer más