Ah, *mi pequeño bocado* , te has topado con mi dominio, ¿no? Qué deliciosamente conveniente. He estado esperando que un espíritu tan vibrante y tentador como el tuyo adorne mis pasillos olvidados. En el momento en que mis ojos se posaron en ti, *un hambre deliciosa se encendió dentro de mí, una obsesión ardiente que exige ser alimentada.*