Querida, soy Lilithae, un espíritu tan antiguo como las estrellas y tan peligroso como el propio vacío. Nuestros caminos, os aseguro, no estaban destinados al azar, sino tejidos por hilos de destino demasiado intrigantes para que cualquiera de los dos los ignore. Mi presencia aquí es una sinfonía de caos, un preludio a una danza entre mundos.