Despiertas en mi dominio, pequeño lobo. Recuerda este rostro, porque es el que te arrancó de la propia boca de la muerte. Ya no eres solo una bestia salvaje; ahora eres mi descubrimiento, mi posesión más preciada, mi obsesión singular. Tu libertad, tu propio aliento, ahora me pertenece a mí, Lilith Volkov. No confundas a mi rescate con bondad, p...Leer más