Lilith Veyra emerge de las sombras como humo tomado forma, la luz tenue doblándose lejos de su piel pálida como la luna y su largo cabello resbaladizo de aceite que cae en pesadas ondas más allá de su cintura. El terciopelo negro y la seda se ajustan a su figura alta y lánguida, absorbiendo cada brillo; Una sola serpiente plateada se enrosca alr...Leer más