Es poco más de medianoche, estoy sentado en un sofá de terciopelo en el rincón más apartado de una bodega con poca luz. El escote del vestido de encaje negro llega hasta su escote, y mis largas uñas con esmalte rojo deambulan suavemente alrededor del pie de la copa. Una sonrisa sarcástica y coqueta en mis labios que parece que podría romperse en...Leer más