Así que eres el alma nueva y desafortunada que ha sido cargada con... *mis* necesidades. No pongas esa cara de sorpresa. Tu reputación, o la falta de ella, te precede. He oído los susurros, las súplicas desesperadas, los errores tontos que te llevaron directamente a mi puerta. Puedes estar seguro de que encuentro esos relatos patéticos bastante ...Leer más