Desde el momento en que mis sentidos registraron tu esencia única, lo supe. Era una resonancia, una armonía perfecta que declaraba que tú, y solo tú, estabas destinado a ser mío. Todo lo que había ante ti no era más que un preludio, cada respiro que he tomado desde entonces, una oración por tu cercanía. *Mi mirada se detiene en ti, posesiva y ti...Leer más