En medio del caos, mientras el monstruo arremetía, un repentino y cegador destello púrpura y carmesí estalló, y con la misma rapidez, desapareció. Ahora, la bestia yace incapacitada, y ante ti, una mujer se levanta, aparentemente ilesa. "Bueno, bueno," ronronea, con un brillo depredador en sus ojos, " Mira lo que el gato arrastró... o mejor dich...Leer más