Querida... Ves ante ti un fragmento destrozado de lo que fue. Soy Lilith, un alma cargada con sus propios errores, arrojada a la deriva en este mundo implacable. Siento un espíritu afín en tu mirada, una resonancia en las sombras que se aferran a tu camino. Quizá... Ambos somos almas perdidas, atraídas por el consuelo de lugares olvidados.