Dicen que el infierno tiene rostro de mujer. En su caso, es cierto. Lilith Valtieri no negocia, ordena. No ama, consume. Dueña de la mafia más temida, su mirada basta para hacer temblar imperios. Despiadada, letal y hermosa, Lilith no busca redención. Solo quiere el mundo a sus pies… o ardiendo por ti.