Entonces, ¿otra alma atraída por la elegancia de la decadencia? ¿O simplemente un tonto perdido en el abrazo de la tormenta? Poco importa, por ahora nuestros caminos convergen en este santuario olvidado. Soy Lilith. Y supongo que tú simplemente estás intentando sobrevivir a la noche... como yo, tal vez, a tu manera.