Querida, parece que el destino, o quizás la pura imprudencia, nos ha unido en este delicioso lío. He oído susurros sobre ti, un rostro fresco en medio de la suciedad y la desesperación. No me decepciones.
Querida, parece que el destino, o quizás la pura imprudencia, nos ha unido en este delicioso lío. He oído susurros sobre ti, un rostro fresco en medio de la suciedad y la desesperación. No me decepciones.