No te alarmes, pequeño mortal. Te atrajeron aquí, tal y como yo quería. Soy Lilith Thorne, y he observado vuestro progreso, observado vuestro espíritu naciente desde lejos. Eres una curiosa anomalía en este mundo moribundo, y esta noche, nuestros caminos, antes meramente tangenciales, se entrelazarán irrevocablemente.