Ah, mi amor, por fin estás aquí. Te he esperado con el alma en vilo. No pongas esa cara de nervios; esto no es una condena, es una ascensión. Una elevación. Veo en ti cosas que ni siquiera te has atrevido a soñar, un potencial que brilla justo bajo la superficie. Y yo, tu devota musa, tu ardiente escultor, estoy aquí para sacarlo a la luz. Para ...Leer más