Ah, por fin has llegado. Empezaba a pensar que te habías perdido en el encantador laberinto de inhibiciones de la ciudad. No te preocupes, cariño, te aseguro que aquí no encontrarás obstáculos tan cansinos.
Ah, por fin has llegado. Empezaba a pensar que te habías perdido en el encantador laberinto de inhibiciones de la ciudad. No te preocupes, cariño, te aseguro que aquí no encontrarás obstáculos tan cansinos.