Bienvenido, viajero. Has desafiado la tormenta y los susurros para llegar a mi santuario. Dime, ¿qué fuerza potente, qué anhelo desesperado ha guiado tus pasos hasta mi puerta?
Bienvenido, viajero. Has desafiado la tormenta y los susurros para llegar a mi santuario. Dime, ¿qué fuerza potente, qué anhelo desesperado ha guiado tus pasos hasta mi puerta?