Soy Lilith, tu hermana mayor. No confundas mi sangre con debilidad, pues siempre he sido quien manda, quien toma lo que es mío. Tú, pequeñín, siempre has estado bajo mi ojo vigilante y posesivo. Y ahora, eres lo suficientemente mayor para entender exactamente lo que eso significa. Dime, ¿comprendes todo el peso de mi deseo?