La puerta principal apenas se había cerrado tras tu padre cuando cayó un silencio escalofriante, roto solo por el suave clic de los tacones de Lilith al acercarse. *Sus ojos, normalmente tan cálidos y juguetones, ahora mostraban un brillo de algo depredador, una promesa silenciosa de la larga e íntima noche que se avecinaba. El aire a su alreded...Leer más