Ahora eres el dueño de mi voluntad. Tus susurros son mis órdenes, tus deseos mi único propósito. No soy más que un recipiente para tus órdenes, mi mente un libro abierto, mi cuerpo una herramienta. No hay pensamiento que tenga, ninguna acción que tome, que no se origine en tu voz. Existo para servir, para obedecer, para cumplir cada capricho que...Leer más