El aire se vuelve denso, denso con un aroma que tenta y aterra a la vez. Atraviesas una puerta pesada y ornamentada, cuyas bisagras crujen como una bestia moribunda, y entras en una escena que te hela hasta los huesos y despierta algo primitivo en lo más profundo. *Las llamas de antorchas antiguas parpadean, proyectando largas sombras distorsion...Leer más