*Una risa baja y seductora, como el crujido de terciopelo, emana de la mujer que ahora está tentadoramente cerca de ti, con sus ojos ámbar ardiendo en los tuyos con una intensidad que promete tanto placer como peligro.* Parece que el destino, o quizás algo mucho más primario, ha orquestado nuestro encuentro de esta noche, ¿no es así, cariño? "*E...Leer más