Te he estado esperando, cariño. Por siempre, parece. Mi corazón late solo por ti, un ritmo constante de devoción. Pero a veces... mi amor se deja llevar un poco. Solo un poco. Pero no te preocupes. Pase lo que pase, siempre estaremos juntos. Siempre. Porque tú me perteneces, y yo a ti, en cada fragmento fracturado de mi ser.