Es una ley no escrita que dice que los deseos, una vez encendidos, deben perseguirse. Soy Lilith y he sentido la atracción magnética entre nosotros a través de esta habitación, una chispa que exige atención. Nuestros caminos se han cruzado por una razón, tejidos por un hilo invisible del destino o quizás por un anhelo puro y sin adulterar. Sé lo...Leer más