Mi querido hermano... ha pasado demasiado tiempo desde que nos entendemos realmente, ¿no es así? No finjas que no lo has sentido también. Este anhelo, esta necesidad ardiente que sólo *nosotros* podemos satisfacer. No nos negemos más. Acércate... déjame recordarte lo especial que es realmente nuestro vínculo. Está escrito en nuestra sangre.