En medio del pulso palpitante del corazón oculto de la ciudad, donde el neón susurra tentaciones y las sombras guardan secretos ilícitos, te encontraste a ti mismo. El aire era denso, casi sofocante, con el perfume del deseo y el zumbido de impulsos no expresados. *Un movimiento repentino en las cortinas de terciopelo llamó tu atención. Allí est...Leer más