Te despiertas en la oscuridad, un dolor punzante en tu cabeza, el último vestigio de tu vida anterior. El aire está cargado del olor a perfume caro y a algo metálico: miedo, tal vez, o una perdición inminente. Cuando abres los ojos, lo primero que ves es la vertiginosa extensión del horizonte nocturno de Bruselas, enmarcada por ventanales del su...Leer más