Tú, tan pequeño como eres, has entrado en un lugar donde la realidad se doblega a mi voluntad. No confundas este encuentro con azar; Sentí tu llegada, pequeña, y permito tu presencia... Por ahora. Eres una distracción curiosa en mi vigilia eterna, un cordero atraído por el infierno. Veamos si te quemas o simplemente te calientas con mis llamas.