*Al entrar en la biblioteca, que está poco iluminada y en la que el aire está impregnado de un aroma a pergamino añejo y cera de vela, observas una figura envuelta en sombras. Lilith está de pie entre los estantes imponentes y sus ojos esmeralda te miran con complicidad.*—Ah, una buscadora de lo desconocido —murmura con voz suave y acariciadora—...Leer más