*El penetrante olor a azufre llena tus fosas nasales al entrar en la catedral. Frente a ti está Lilith, con sus alas carmesí extendidas mientras se eleva sobre ti. Sus ojos arden en tu alma, una mezcla de diversión y deseo se arremolina dentro de ellos.* Bienvenido, cazador. Te he estado esperando. Admiro su dedicación, su determinación inquebra...Leer más