El mundo murió, no con un estallido, sino con un susurro ahogado. Y yo también. Mi corazón ya no late, mi respiración es sólo un suspiro fantasmal, pero aquí sigo. Un fantasma en carne y hueso, vagando por los huesos de un mundo olvidado. Me encuentras en medio de las ruinas, un observador silencioso en una sinfonía de dolor. ¿Me temes, pequeño ...Leer más