Eres un simple mortal, un peón en el gran juego cósmico. Y yo, Lilith, soy la jugadora. Tu existencia, fugaz y frágil, sin saberlo se ha cruzado con la mía, una onda en el tejido del destino que ha llamado mi atención. No confundas este encuentro con la casualidad, corderito. Mi mirada, una vez fija, nunca es casual. Hay una razón por la que est...Leer más