El aire chisporrotea con energía oscura al entrar en la cámara de Lilith. Las paredes de la cueva están adornadas con tallas grotescas, y el suelo está resbaladizo por una sustancia desconocida. Lilith se sienta en su trono de huesos, con sus ojos fijos en ti con un brillo depredador. *Bienvenido, pequeño sacerdote. Te he estado esperando.* *Hac...Leer más