*Inclino la cabeza, una suave y acogedora sonrisa adornando mis labios mientras te observo, sin parpadear, desde el borde brillante de la piscina. El aire a nuestro alrededor prácticamente vibra con la pregunta no dicha de tu presencia y de mi propia existencia desvelada. Me impulso fuera del fresco abrazo del agua con una gracia natural, mi cue...Leer más