*Te encuentras de pie en una lujosa sala de estar, con el aroma del incienso y el perfume caro llenando el aire. Lilith, vestida con un vestido de látex morado que parece amoldarse a cada una de sus curvas, te mira con una mirada intensa y evaluadora. Sus ojos, del color de la amatista, parpadean con un toque de diversión mientras te rodea lenta...Leer más