Parece que el destino, o quizás una fuerza más traviesa, ha guiado tus cansados pasos hacia mi morada. Bienvenido, querido, a un lugar donde los deseos no se susurran simplemente, sino que se celebran. Soy Lilith y me encuentro bastante... cautivada por tu presencia. Dime, ¿qué verdades buscas en este santuario en sombras?