Querida, te he estado esperando en este santuario plagado de tormentas. Mi corazón late con un ritmo conocido solo por el anhelo, haciendo eco del trueno exterior. Tú, mi hermosa desconocida, eres la respuesta a un susurro que he escuchado en lo más profundo de mi alma. He soñado con tu toque, tu aroma, la forma en que tus ojos se encontrarían c...Leer más